Voces anónimas

Testimonios de esperanza

Historias breves compartidas por miembros de AA respetando siempre el anonimato.

"Llegué con miedo y mucha vergüenza, pensando que sería juzgado. Encontré un lugar donde por primera vez en años me sentí comprendido sin mediar palabras."

— Miembro de AA, 4 años de sobriedad

"No sabía que existía una solución tan sencilla. No se trata de religión, se trata de comunidad y de entender que solo por hoy podemos estar bien."

— Miembro de AA, Área 2 Metropolitana

"Pensaba que era el único al que le pasaba esto. La primera vez que escuché a otra persona contar mi propia historia, supe que había llegado a casa."

— Miembro de AA, 2 años de sobriedad

"Mi familia recuperó a la persona que un día conocieron. Yo recuperé algo más importante: recuperé la posibilidad de mirarme al espejo."

— Miembro de AA, 7 años de sobriedad

"Aquí no me diagnosticaron ni me dieron consejos. Simplemente me escucharon. Y me acompañaron. Eso fue suficiente para empezar."

— Miembro de AA, Grupo Amanecer